Aferrados y libres
Llegará un día, pronto, en que los explotadores
Que se lavan las manos después de explotar,
Tendrán que lavarle las manos a los explotados
Ese día, y aunque los explotados sean tan humildes
Que prefieran que nadie les lave las manos,
Cuando el líquido toque las manos de los explotadores
El agua, se convertirá en barro;
Y cuando el líquido toque las manos de los explotados
El agua, que antes se había convertido en lágrimas;
Se convertirá en perdón.
Del perdón y del barro, barro que recogimos al tener nuestro propio barro en las
Venas, saldrá la sangre
De la sangre saldrán nuestros hijos
Serán hijos de sangre de viento, aferrados y libres, pasado y futuro
Y no serán explotadores ni explotados.
Dany Lescano



